Puertos que forman parte de la historia
Pordoi, Giau, Fedaia, Falzarego o Gardena aparecen ligados al Giro de Italia y permiten recorrer algunas de las ascensiones más reconocibles del ciclismo europeo.
Los Dolomitas son una elección ideal para quienes quieren vivir varios días de ciclismo de alta montaña sin realizar grandes desplazamientos entre rutas.
Desde localidades como Corvara, Arabba, Canazei, Selva di Val Gardena o Cortina d’Ampezzo se puede acceder directamente a puertos históricos y organizar recorridos circulares de diferente dificultad.
El destino cuenta además con una gran tradición ciclista. Hay alojamientos especializados, alquiler de bicicletas, talleres y servicios pensados para quienes viajan con su propio material. A esto se suma una combinación muy particular de cultura italiana, tradición alpina y gastronomía de montaña.
Es un viaje especialmente recomendable para ciclistas con experiencia subiendo puertos, pero también puede adaptarse a niveles intermedios mediante rutas más cortas, bicicletas eléctricas o jornadas con una sola ascensión principal.
Pordoi, Giau, Fedaia, Falzarego o Gardena aparecen ligados al Giro de Italia y permiten recorrer algunas de las ascensiones más reconocibles del ciclismo europeo.
La disposición de los valles permite enlazar varios puertos en una misma jornada y regresar al alojamiento sin necesidad de organizar traslados.
Paredes verticales, praderas, bosques y pueblos alpinos acompañan prácticamente cada ruta, incluso antes de alcanzar las cimas.
Alojamientos especializados, alquiler de bicicletas, talleres y numerosos recorridos señalizados facilitan la organización de una estancia de varios días.
Cinco o seis días para descubrir las ascensiones más conocidas, alternando rutas exigentes con jornadas más cortas.
Un viaje centrado en enlazar varios puertos cada día y recorrer las principales zonas ciclistas de los Dolomitas.
Un itinerario entre diferentes valles para descubrir el destino cambiando de alojamiento y transportando el equipaje.
Una estancia que combina las salidas en bicicleta con teleféricos, paseos, pueblos de montaña y actividades para acompañantes.
Una de las mejores bases para recorrer la Sellaronda y acceder directamente a puertos como Campolongo, Gardena, Valparola y Falzarego.
Un valle muy bien situado para ascender Gardena y Sella y conectar con las principales rutas que rodean el macizo del Sella.
Una base más pequeña y muy ciclista, situada junto al Pordoi y el Campolongo y cerca de las vertientes más exigentes del Passo Fedaia.
Una zona con más servicios y acceso a puertos como Giau, Falzarego y Tre Croci, además de numerosas actividades para acompañantes.
Descubre algunas de las mejores rutas para recorrer este destino en bicicleta.
Todo lo que conviene saber para organizar el viaje y disfrutar del destino con tranquilidad.
Los Dolomitas ocupan una zona amplia del norte de Italia y no cuentan con un único punto de acceso. La ruta más conveniente dependerá del valle elegido como base.
Para Alta Badia, Val Gardena y Arabba, se puede llegar por carretera desde Bolzano, Bressanone o el corredor del Brennero. Para Cortina d’Ampezzo y la vertiente oriental, los accesos más habituales parten de Venecia, Treviso o Belluno.
Los aeropuertos de Venecia, Treviso, Verona e Innsbruck son algunas de las opciones más utilizadas. Desde allí suele ser necesario alquilar un coche, contratar un traslado o combinar tren y autobús.
Para viajar con bicicletas propias, el coche ofrece más libertad y facilita el cambio de alojamiento. Los trayectos entre valles pueden ser lentos porque atraviesan carreteras de montaña.
Corvara y el resto de Alta Badia son una opción excelente para quienes quieren acceder directamente a la Sellaronda y disponer de numerosos servicios para ciclistas.
Arabba ofrece un ambiente más pequeño y montañero, con acceso inmediato a Pordoi, Campolongo y Fedaia. Canazei y Val di Fassa permiten entrar en la Sellaronda por el Passo Sella y el Pordoi.
Selva di Val Gardena es otra base muy completa, especialmente para recorrer Gardena, Sella y las carreteras del Tirol del Sur.
Cortina d’Ampezzo tiene una oferta de alojamientos y actividades más amplia. Es una buena elección cuando se viaja con acompañantes o se quieren combinar puertos como Giau, Falzarego y Tre Croci con otras visitas.
Busca alojamientos con garaje o espacio cerrado para bicicletas, herramientas básicas, zona de lavado, desayuno temprano y posibilidad de preparar comida para las rutas.
La bicicleta permite realizar muchas rutas directamente desde el alojamiento, especialmente en Alta Badia, Val Gardena, Arabba y Canazei.
Para desplazarse entre valles alejados, transportar equipaje o cambiar de base, el coche sigue siendo la opción más práctica. Aunque las distancias sobre el mapa parezcan cortas, los puertos y el tráfico pueden alargar bastante los tiempos de viaje.
Los autobuses conectan las principales localidades durante la temporada turística, pero el transporte de bicicletas depende del servicio y del espacio disponible. Conviene comprobarlo antes de planificar una ruta lineal.
Una buena estrategia consiste en dividir el viaje entre dos bases: una alrededor del macizo del Sella y otra cerca de Cortina o de la Marmolada.
Las principales localidades cuentan con talleres, alquiler de bicicletas de carretera y eléctricas, tiendas deportivas y alojamientos especializados.
Corvara, Selva di Val Gardena, Canazei, Arabba y Cortina son algunos de los puntos más prácticos para encontrar asistencia. Aun así, conviene reservar con antelación el alquiler de bicicletas durante julio y agosto.
Lleva siempre cámaras o mechas, bomba, multiherramienta y una patilla de cambio compatible con tu bicicleta. En los puertos puede haber cobertura irregular y la distancia hasta el taller más próximo no siempre es pequeña.
Las fuentes no son tan frecuentes en las partes altas como en los pueblos. Rellena los bidones antes de abandonar cada valle y aprovecha los refugios o establecimientos abiertos durante el recorrido.
Los Dolomitas ofrecen muchas alternativas para quienes no pedalean. Hay teleféricos, rutas de senderismo sencillas, lagos, parques infantiles, pueblos de montaña y refugios accesibles mediante remontes.
Alta Badia, Val Gardena y Cortina son especialmente cómodas para viajar en familia porque concentran servicios y actividades dentro de una misma zona.
Los desplazamientos por carretera pueden ser lentos y las curvas resultar pesadas para los niños pequeños. Es mejor evitar cambiar de alojamiento continuamente y organizar el viaje desde una o dos bases.
Al elegir alojamiento, comprueba la proximidad a supermercados, parques, teleféricos y actividades que puedan realizarse mientras otra persona sale en bicicleta.
En los Dolomitas, la distancia no cuenta toda la historia. Una ruta de cincuenta o sesenta kilómetros puede incluir varios puertos y acumular mucho desnivel, por lo que conviene revisar siempre el perfil completo antes de salir.
El tiempo puede cambiar rápidamente. Aunque el día comience despejado, en altura pueden aparecer frío, lluvia o tormentas. Lleva una prenda impermeable, manguitos o una capa térmica ligera incluso en verano.
Las carreteras de los puertos pueden tener bastante tráfico durante julio y agosto, especialmente a media mañana. Salir temprano permite pedalear con más tranquilidad y evitar las horas de mayor afluencia.
Revisa diariamente la apertura de los pasos, las obras y la previsión meteorológica. Algunos puertos pueden cerrar temporalmente por nieve, desprendimientos, eventos ciclistas o trabajos de mantenimiento.
Lleva desarrollo suficiente para afrontar pendientes largas y varios puertos consecutivos. También conviene reservar fuerzas: en muchas rutas, la última ascensión puede ser tan exigente como la primera.
La gastronomía de los Dolomitas combina tradición italiana, cocina tirolesa y productos de montaña. Según el valle, es habitual encontrar pasta, polenta, quesos, embutidos, carne, sopas, canederli y postres como el strudel.
Durante las rutas, los refugios y restaurantes situados en los puertos pueden ser una buena opción para detenerse, aunque en temporada alta suelen estar bastante concurridos.
Para pedalear conviene llevar siempre comida propia y no depender únicamente de los establecimientos. Los horarios pueden variar y algunos negocios cierran fuera de la temporada turística.
Después de la ruta, una cena abundante forma parte de la experiencia, pero antes de una jornada con varios puertos es preferible elegir alimentos sencillos y fáciles de digerir.
La mejor época para recorrer los Dolomitas en bicicleta suele situarse entre mediados de junio y mediados de septiembre, cuando la mayoría de los puertos están abiertos.
Junio ofrece días largos y paisajes verdes, aunque todavía puede quedar nieve en altura. Julio y agosto proporcionan temperaturas más suaves en los puertos, pero también concentran más tráfico y visitantes.
Septiembre suele ser una opción muy equilibrada: hay menos afluencia, las temperaturas todavía pueden ser agradables y el paisaje comienza a cambiar de color. Los días son más cortos y las mañanas pueden ser frías.
Fuera de estos meses aumenta la posibilidad de encontrar nieve, heladas o pasos cerrados. La apertura de cada carretera debe comprobarse antes del viaje.
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